martes, 14 de septiembre de 2010

Literatura nómade


Un viaje próximo me abre puertas luminosas hacia  los días venideros.  En su vientre me esperan el deseo y la inquietud  mezclados con algunos miedos y con viejas penas.  Como  escritora necesito de la calma para armar las ideas que se presentan anárquicas,  para construir los sentidos que no siempre encuentran la palabra adecuada.  Sin embargo, este viaje me parece como una oportunidad de recolección,  como  la circunstancia para enmarcar la maravilla.  Tal vez sea una paradoja:  la escritora peregrina. 
Creo que después de todo viaje,  es obligatoria la narración.  El camino mantiene en suspenso al escritor y ese suspenso lo  alimenta.  Descubrir y después comunicar.   Algunas veces con la ayuda de mapas o de fotos,  con la intervención de preguntas o de objetos representativos.  Pero la necesidad se aviva al pensar en volver al punto de partida para compartir con otros,  lo otro.  Entonces el relato se hace tan necesario como el viaje. 
Tuve siempre la impresión de ser de esas personas que no están del todo en un mismo lugar,  como dijo Cortázar.  Soy de aquellas que viven imaginando otros mundos y necesitan poner los pies en la tierra,  generalmente obligada por los que me rodean,  para mi propio bien.  Y al poner los pies sobre el suelo, al contrario de cualquier predicción, todo se transforma en una expedición,  en la búsqueda del tesoro,  en admirables aventuras de lo cotidiano.  Es hermoso sentirse un extranjero  en su propio mundo,  asombrado de encontrar en las cosas conocidas nuevas perspectivas,  hallando matices de la luz que antes no percibiera,  confesándome maravillada en los detalles.  
Sí,  mañana voy a viajar a Córdoba a recibir el premio  por la última novela que escribí,  Mundos peregrinos.  Y el hecho de viajar ya es un premio.  Me encontraré con lugares desconocidos,  con gente por descubrir y con tantas emociones que a la noche,  seguramente,  será difícil dormir.  Pero algo me consuela… cuando vuelva algo habrá cambiado porque un viaje siempre es para mí como un amanecer.

9 comentarios:

Laura Rivera dijo...

Felicitaciones, Marisa, por el premio y por el viaje!!
Generalmente, siempre digo: "trae muchas fotos para ver!"... en este caso, estaré esperando las historias, que leeré encantada.
Un abrazo
Laura

Marisa Perez Alonso dijo...

Querida Laura. Traeré fotos y la boca llena de palabras nuevas para los amigos.
Otro abrazo.

Hernán Schillagi dijo...

Marisa: te felicito de corazón por el premio!!! "De un sueño lejano y bello, vida, soy peregrino..." decía Atahualpa Yupanqui.

Y sí, lo mejor es viajar. Las alforjas se cargan de historias, los ojos de gente y paisajes; y los oídos de tonalidades hermosas.

Traé alfajores!!!

Hernán Schillagi dijo...

¿Te cuento una cosa? Mi abuela es poeta. Nunca publicó ni se interesó por hacerlo. Pero entre los 50 y los 70 años participó en varios concursos. Un detalle: es fóbica de viajar.

Pero por esa cuestión peregrina que tiene la literatura en su ADN, ganó varios premios que la obligaron a salir a recibirlos a distintos puntos de la provincia y el país. ¿No es maravilloso? Sólo la poesía puede hacerlo.

Marisa Perez Alonso dijo...

Hola Hernán. La poesía venía en tu ADN! ¿Y la memoria prodigiosa? Sí creo que la poesía obra maravillas... después dicen que la raza humana no tiene magia, creo que no saben dónde buscarla porque estoy segura que en un poema de Orozco o de Schillagi es evidente que aflora. ¿Son magos ustedes los poetas? Creo que sí. Bendita tu hija que tiene la sangre de dos grandes, su madre y su padre. Gracias por tu frescura y... después del viaje vaciaré mis alforjas y los haré parte del camino que recorrí.

Poly Bernatene dijo...

Hola Marisa!
Gracias por pasar por mi blog y por tus palabras, me pone muy contento y aprovecho para felicitarte por tu blog y por el premio!! Que tengas un gran viaje!!

sergio dijo...

Marisa: felicitaciones por el premio. Felicitaciones por el viaje. Admiro a la gente que disfruta de salir al mundo. Yo, debo confesarlo, soy un poquitin fóbico. Fallitas, que le dicen. Bueno, cada uno es como dios lo hizo, y a veces, mucho peor.

Marisa Perez Alonso dijo...

Hola Poly!
Ya estoy de vuelta. El viaje fue muy lindo y trataré de relatarlo poco a poco. En resumen, fue súper.
Gracias por tu buena onda.

Marisa Perez Alonso dijo...

Hola Sergio!
A mí me encanta viajar. Y en el único lugar que me da fobia es en el ascensor, que aunque tenga ese nombre tan favorable, yo me lo imagino como descensor.
Gracias por pasar por aquí, te espero pronto.