viernes, 17 de mayo de 2013

La deuda


Se murió una muerte

llevándose  treinta mil almas

entre los dientes.

Se murió el terror.

Sólo la carne será gusanos.

Ni la cárcel,  ni el desprecio

le aliviarán el peso. 

Se murió de dictador,

de perverso y déspota.

Pagó sólo una muerte

¿A quién reclamarle

las que adeuda?