sábado, 5 de julio de 2014

Declaración con aclaraciones



Anoche fui a escuchar a Pablo Bernasconi conferenciar en el Le Parc (Qué espacio cultural maravilloso) ¡Gratis! (Sí,  gratis.  Casi ni lo habían publicitado) Éramos muy pocos los asistentes. (¡Lástima que no lo fuera a escuchar más gente).  La conferencia-charla fue cálida,  entretenida,  creativa, humorística, generosa.  Todos estos adjetivos derivados de la personalidad de su autor.  Cuando llegó el momento de las preguntas eran muy dirigidas a lo económico (¡Como si su grandeza se midiera con el signo pesos! ¡Como si el verdadero encanto fuera su habilidad para vender sus productos)  Yo caí en su embrujo y me dejé llevar  por las anécdotas,  las ideas,  las demostraciones de humanidad (Descubrí que él es en parte humano porque también se equivoca.),  el sostenimiento de sus convicciones y no le pregunté más sobre lo que es verdaderamente importante:  ¿A qué jugaba cuando era chico? ¿Tenía un mejor amigo o una mejor amiga? ¿Cuál fue el primer libro que lo conmovió? ¿Por qué?  ¿Cambiaría algo de sus libros? ¿Qué libros tiene en su biblioteca de "tesoros"? (Yo tengo los de él y otros más).
Sé que sigue jugando en sus textos e ilustraciones,  pero juega con toda seriedad y en serio,  como lo hacen los niños.  Por eso creo que es un grande (Y no un adulto) con esa grandiosidad que lo envuelve en ingenuidad e inteligencia.